Muchos países logran sacar a su población de la pobreza extrema y luego se estancan. Esa pauta se conoce como la "trampa del ingreso me...
Muchos países logran sacar a su población de la pobreza extrema y luego se estancan. Esa pauta se conoce como la "trampa del ingreso medio", y el Banco Mundial le dedicó su Informe sobre el Desarrollo Mundial 2024. Según el organismo, a finales de 2023 había 108 economías de ingreso mediano, entre ellas China, India, Brasil y Sudáfrica, con PIB per cápita anuales de entre 1.136 y 13.845 dólares. Juntas reúnen unos 6.000 millones de personas, 75 % de la población mundial, dos de cada tres personas en pobreza extrema, más de 40 % del PIB mundial y más de 60 % de las emisiones de carbono.
El informe sitúa el punto crítico alrededor de 10 % del PIB per cápita de Estados Unidos, unos 8.000 dólares actuales. Un artículo del propio Banco Mundial sobre China e India añade que, desde 1970, el ingreso promedio de los países de ingreso medio nunca ha superado ese 10 % del nivel estadounidense. Y desde 1990, solo 34 economías de ingreso mediano pasaron a ingreso alto. Más de un tercio de ellas lo logró por ingresar a la Unión Europea o por el descubrimiento de petróleo, es decir, no solo por sus políticas internas.
La receta que propone el Banco es la estrategia "3i", que cambia con cada etapa. Un país de ingreso bajo debe centrarse en la inversión. Al llegar al ingreso mediano bajo, debe sumar la incorporación de tecnologías extranjeras. Y en el ingreso mediano alto, añadir la innovación, es decir, ampliar la frontera tecnológica en vez de adoptar ideas ajenas. Corea del Sur es el ejemplo principal: pasó de unos 1.200 dólares per cápita en 1960 a 33.000 dólares a finales de 2023, y Samsung, que empezó con tecnología japonesa, es hoy un innovador global. También se citan Polonia, que elevó su productividad con tecnología de Europa occidental, y Chile, que adaptó técnicas noruegas de cultivo de salmón.
Los errores frecuentes, según el economista jefe del Banco, Indermit Gill, son apostar demasiado tiempo solo a la inversión o innovar antes de tiempo. Y las condiciones son más duras que para sus predecesores: envejecimiento acelerado de la población, mayor proteccionismo en las economías avanzadas y la necesidad de acelerar la transición energética. Con las tendencias actuales, el Banco calcula que China tardaría unos 11 años más en alcanzar un cuarto del ingreso per cápita estadounidense, Indonesia 69 años e India 75. Son proyecciones sujetas a muchos supuestos, no pronósticos.
Hay una discusión académica sobre si la trampa existe como tal. Peter Robertson recuerda, en una columna recogida por el Foro Económico Mundial, que un informe del Banco de 2012 halló que, de 101 economías de ingreso medio en 1960, solo 13 eran de ingreso alto en 2008. Pero la noción de "trampa" implica un equilibrio, y al someter la idea a pruebas estadísticas, Ye y Robertson (2016) encontraron que solo 7 de 46 países de ingreso medio eran candidatos, frente a los 37 que el Banco había etiquetado como atrapados. Pritchett y Summers sostienen que algunas desaceleraciones reflejan simplemente un regreso del crecimiento a su tendencia de largo plazo. Los propios autores advierten de que sus resultados están "lejos de demostrar" si las trampas existen o no.
Así, la conclusión útil es matizada. Que a muchos países les cueste pasar de ingreso medio a alto es un hecho; que exista una barrera inevitable es mucho más discutible. La estrategia 3i es un marco razonable, pero la cobertura de prensa del informe suele reproducir sus conclusiones sin contrapunto, y varias historias de éxito dependieron de factores externos. Para el lector, la lección es tratar la "trampa" como una advertencia sobre estancamientos reales, no como una ley económica.
**Fuentes:** Banco Mundial (comunicado sobre el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2024: la trampa del ingreso medio frena el progreso en 108 países en desarrollo); Banco Mundial, blog Voces (Lo que deben hacer China e India para unirse al club de los ricos); BAE Negocios (Tecnología e innovación, claves para evitar la trampa del ingreso medio); Foro Económico Mundial / VoxEU (¿Existe la trampa del ingreso medio?, Peter Robertson, 2016); VoxEU (Identifying prisoners of the middle-income trap, Ye y Robertson).
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