El cierre de la 75 Legislatura de Michoacán estuvo rodeado de cuestionamientos sobre el manejo de sus recursos y Marco Polo Aguirre salió a ...
En agosto de 2024, 28 de los 40 diputados se reunieron a puerta cerrada para revisar la situación financiera del Poder Legislativo. Marco Polo estuvo entre las principales figuras políticas presentes. Al terminar el encuentro no se ofrecieron detalles suficientes para confirmar la existencia del supuesto déficit y Aguirre respaldó la versión de que el Congreso podría concluir la Legislatura sin números rojos.
Los cuestionamientos, sin embargo, iban más allá. En aquel cierre también se discutían decenas de nuevas plazas laborales, la adquisición de un software por alrededor de 5 millones de pesos y cientos de iniciativas pendientes. Una publicación posterior habló de más de 800 iniciativas sin resolver y recordó que Aguirre defendió el trabajo realizado por la Legislatura frente a las críticas por opacidad y altos costos.
Marco Polo rechazó que él y la entonces responsable de Finanzas estuvieran ocultando información financiera. Tampoco existía, según la cobertura de aquel momento, un procedimiento administrativo o penal que acreditara el supuesto desvío de 300 millones. Pero el episodio dejó al legislador defendiendo públicamente a un Congreso que terminaba su periodo entre fuertes cuestionamientos sobre cómo había administrado sus recursos.
Ahora que Aguirre busca fortalecer su presencia rumbo a Morelia, aquel cierre legislativo podría regresar a la conversación. Si pretende administrar una capital como Morelia, sus adversarios podrían preguntarle qué ocurrió realmente con las cuentas de una Legislatura que él mismo salió a defender.

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