La denunciante afirma que fue humillada, silenciada y sometida a un trato desigual durante una audiencia en la que se modificó la custodia d...
La denunciante afirma que fue humillada, silenciada y sometida a un trato desigual durante una audiencia en la que se modificó la custodia de su hijo de cuatro años.
Puebla, Pue.— Lo que debía ser una audiencia para escuchar a ambas partes y resolver conforme al bienestar de un niño terminó, según el testimonio de su madre, en una experiencia marcada por gritos, descalificaciones y una decisión que considera injustificada. La mujer denuncia que no pudo defenderse en condiciones de igualdad y teme por la seguridad de su hijo.
La audiencia se realizó el 27 de mayo en el Juzgado Sexto de Oralidad de Puebla, luego de que el padre del menor solicitara modificar el régimen de guarda y custodia. La denunciante, Carmen Sinaid Carballido, aseguró que hasta entonces contaba con la custodia definitiva del niño, de cuatro años.
De acuerdo con su relato, su expareja presentó señalamientos que ella califica como falsos para argumentar que el menor no se encontraba bien bajo su cuidado. Sin embargo, acusó que la juzgadora no revisó de manera integral el acuerdo que ambas partes habían establecido en noviembre de 2025 sobre convivencia y pensión alimenticia.
“La juez jamás me permitió hablar para mi defensa. No me permitió dar pruebas, pero a él sí le permitió presentarlas”, afirmó la madre.
La mujer sostiene que intentó entregar fotografías y videos relacionados con una presunta agresión cometida contra su hijo por la pareja sentimental de su exesposo. Según su versión, esos materiales fueron rechazados porque aparecía el rostro del niño, mientras que a la contraparte sí se le habrían admitido imágenes donde también podía identificarse al menor.
Carballido asegura que el trato se volvió más hostil cuando explicó que llevaba al niño a recibir atención médica mediante instituciones vinculadas con el DIF, con el propósito de contar con valoraciones oficiales. Fue entonces, dijo, cuando la juzgadora la llamó “maquiavélica”.
“Me gritó, me humilló y me dijo que era una persona maquiavélica. Todo quedó registrado en el audio y video de la audiencia”, declaró.
A pesar de que la madre afirma que existe una denuncia por presuntos golpes contra el niño, la resolución estableció un esquema de custodia compartida por semanas. También señaló que no estuvo presente personal del Ministerio Público y que no se expusieron fundamentos suficientes para sustituir la custodia definitiva que tenía anteriormente.
La denunciante agregó que el contacto con su hijo fue restringido durante los periodos en los que permanece con el padre. Inicialmente se habría autorizado una llamada diaria de cinco minutos, pero posteriormente la comunicación quedó limitada a una llamada semanal, situación que, según ella, le impide conocer oportunamente el estado físico y emocional del menor.
Otro elemento que incrementó su preocupación fue un supuesto cambio en el habla del niño después de comenzar la convivencia semanal. La madre aseguró que el menor presentó tartamudez y recordó que, durante una intervención psicológica en el Centro de Convivencia Familiar, habría mencionado que fue golpeado. Estas afirmaciones corresponden a su testimonio y deberán ser verificadas por las autoridades competentes.
“Aun sabiendo que tengo una denuncia por golpes contra mi hijo, decidió darle la custodia compartida. Mi hijo corre peligro”, expresó.
La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece que el interés superior de la niñez debe considerarse de manera primordial en cualquier decisión que afecte a un menor. También obliga a las autoridades a evaluar las posibles repercusiones de sus determinaciones y salvaguardar sus garantías procesales.
Carballido pidió que las grabaciones de la audiencia sean revisadas, que se investigue la actuación de la juzgadora y que se valoren todas las pruebas relacionadas con la seguridad del menor. Además, manifestó que se encuentra dispuesta a entregar el material audiovisual ante las instancias correspondientes.
“Hoy les digo que temo por mi vida y la de mi familia. Solo quiero que se haga justicia y que protejan a mi hijo”, concluyó.
Los señalamientos contenidos en esta nota corresponden a la versión de la madre y no constituyen una determinación sobre responsabilidades. Se mantiene abierto el derecho de réplica para la juzgadora, el Poder Judicial del Estado de Puebla y las demás personas involucradas.
Con información de El Popular y testimonio directo de la denunciante.
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